Dic
19
2007
publicado en publizidad | 0 Comentarios
Año tras año la industria del “buen olor” se emplea a fondo en sus campañas publicitarías navideñas. Y claro, el reto está marcado, venderte un producto cuya principal propiedad es olfativa a través de publicidad visual y auditiva.
Y a diferencia de lo que muchos de vosotros penséis, la elección de la gran mayoría de consumidores de este preciado elixir es una fusión entre el olor y lo que representa la marca y o producto. Digamos que primero te impacta la publicidad, te cala, y luego si la fragancia te gusta pues es tu colonia…
Para los que discrepen de esta opinión, por favor, que me expliquen entonces el gasto desproporcionado en publicidad con personajes famosos, anuncios elaborados, vallas publicitarias…
Otra cosa que me fascina y ofende es que, en la campaña publicitaria televisiva, la mayoría de estos productos se difunden en inglés. Una voz sugerente y de marcada pronunciación nos informa de la marca y la frase que la acompaña en inglés.
¿Será porque es más glamuroso que el Español? ¿o que somos unos catetos?
Gracias a esto he podido observar en la publicidad de la colonia Diesel que se pronuncia “Dísel” y ya sé como impresionar en mi gasolinera habitual:
- Por favor, que sean 20 euros de DÍSEL

